Capítulo Fiódor Pávlovich Karamázov Alekséi Fiódorovich Karamázov era el tercer hijo de Fiódor Pávlovich Karamázov, un terrateniente de nuestro distrito que se hizo muy célebre...
Los hermanos Karamazov
Capítulo Despide al primer hijo Naturalmente, cualquiera puede hacerse una idea de qué clase de educador y padre sería un hombre como aquél. Como padre, ocurrió con él lo que tenía que ocurrir, ni más ni menos: se desentendió... Capítulo Tercero Segundo matrimonio y segundos hijos Muy poco después de haberse quitado de encima a Mitia, que tenía por entonces cuatro años, Fiódor Pávlovich se casó en segundas nupcias. Este segundo matrimonio duró unos ocho años. A su segunda... Capítulo Cuarto Aliosha, el tercer hijo Solo tenía entonces veinte años (su hermano Iván pasaba de los veintitrés, y el mayor, Dmitri, se acercaba a los veintiocho). Diré en primer lugar que este joven, Aliosha, no era de ningún modo... Capítulo Los startsy Tal vez piense alguno de mis lectores que mi joven tenía una naturaleza enfermiza, extática, escasamente desarrollada, que se trataba de un soñador pálido, de un hombre demacrado y consumido. Por el contrario, Aliosha era en... Capítulo Llegan al Monasterio Hacía un día estupendo, cálido y soleado. Estaban a finales de agosto. La entrevista con el stárets se había fijado para justo después de la última misa, a... Capítulo El viejo bufón Entraron en la estancia casi a la vez que el stárets, que abandonó su modesto dormitorio en cuanto aparecieron ellos. Ya estaban en la celda, aguardando la salida del stárets, dos hieromonjes del eremitorio: uno... Capítulo Mujeres de fe Abajo, junto a la galería de madera adosada a la pared exterior del recinto, se habían congregado en esta ocasión únicamente mujeres del pueblo; serían unas veinte. Les habían anunciado que el stárets iba a... Capítulo Una dama escéptica La terrateniente que había venido a ver al stárets, tras haber asistido a la escena completa de la conversación con aquellas mujeres sencillas y a la bendición final, derramaba calladas lágrimas que enjugaba con un... Capítulo ¡Así sea! ¡Así sea! La ausencia del stárets de la celda había durado unos veinticinco minutos. Pasaban ya de las doce y media, y Dmitri Fiódorovich, por cuya iniciativa se hallaban todos reunidos, seguía sin venir. Pero era... Capítulo ¿Para qué vivirá un hombre como éste? Dmitri Fiódorovich era un joven de veintiocho años, de estatura mediana y rostro agradable, aunque aparentaba bastantes más años de los que tenía. Era musculoso, se adivinaba en él una notable... Capítulo Un seminarista con aspiraciones Aliosha condujo a su stárets al dormitorio y lo sentó en la cama. Se trataba de una habitación muy pequeña, con el mobiliario indispensable; la cama era estrecha, de hierro, con un paño de... Capítulo El escándalo Cuando Miúsov e Iván Fiódorovich entraban a ver al higúmeno, Piotr Aleksándrovich, hombre en verdad correcto y fino, no tardó en experimentar, a su modo, un delicado proceso: se avergonzó de haberse enfadado. Sentía en su... Capítulo En el pabellón del servicio La casa de Fiódor Pávlovich Karamázov se encontraba lejos del centro de la ciudad, aunque tampoco en las afueras. Era bastante vetusta, pero tenía una fachada agradable:... Capítulo Lizaveta, la maloliente Había en esto una circunstancia especial que impresionó profundamente a Grigori y que vino a confirmar definitivamente una sospecha desagradable y repugnante que había tenido. Esta Lizaveta la Maloliente era una muchacha de muy baja... Capítulo La confesión de un corazón ardiente. En verso. Aliosha, tras haber oído la orden que su padre le había gritado desde el coche mientras se iba del monasterio, permaneció un rato inmóvil, en medio de una gran perplejidad.... Capítulo La confesión de un corazón ardiente. En anécdotas. —Yo allí llevaba una vida disoluta. Nuestro padre decía hace poco que he gastado miles de rublos en seducir doncellas. Es una sucia invención, nunca ha sido así y, en... Capítulo La confesión de un corazón ardiente. Cabeza abajo. —Ahora —dijo Aliosha— conozco la primera mitad de este asunto. —La primera mitad la entiendes: es un drama y pasó allí. La segunda parte, en cambio, es una tragedia, y... Capítulo Smerdiakov De hecho, encontró a su padre todavía a la mesa. la mesa, como de costumbre, estaba puesta en la sala, aunque en la casa también había un auténtico comedor. Esta sala era la estancia más grande... Capítulo Una controversia Pero la burra de Balaam de pronto se puso a hablar. el tema resultó extraño: Grigori, por la mañana, al recoger unas mercancías en la tienda del comerciante Lukiánov, había oído la historia de un... Capítulo Ante una copita de coñac La discusión terminó pero, extrañamente, Fiódor Pávlovich, que antes se había divertido tanto, acabó de pronto con el ceño fruncido. con el ceño fruncido se atizó otra copita de coñac, que estaba... Capítulo Los lujuriosos Justo detrás de Dmitri Fiódorovich irrumpieron también en la sala Grigori y Smerdiakov. Ya en la entrada habían forcejeado con él para no dejarlo pasar (siguiendo instrucciones dadas por el propio Fiódor Pávlovich algunos días antes).... Capítulo Las dos juntas Pero Aliosha salió de la casa de su padre más abatido y decaído que cuando había entrado. Tenía la cabeza, también, como fragmentada y dispersa y, al mismo tiempo, sentía miedo de unir lo disperso... Capítulo Otra reputación arruinada Desde la ciudad hasta el monasterio había una versta, o poco más. Aliosha apresuró el paso por el camino, desierto a esa hora. Ya casi era de noche, resultaba difícil distinguir los objetos a treinta... Capítulo El padre Ferapont Muy temprano, antes del amanecer, avisaron a Aliosha. El stárets se había despertado y se sentía muy débil, si bien había preferido levantarse de la cama y sentarse en... Capítulo En casa de su padre Lo primero que hizo Aliosha fue ir a ver a su padre. Al llegar, se acordó de que la víspera éste le había insistido mucho en que entrara a hurtadillas, sin que se... Capítulo Se encuentra con unos escolares «Gracias a Dios que no me ha preguntado por Grúshenka —pensó Aliosha, por su parte, en el momento en que salía de casa de su padre y se dirigía a ver a la... Capítulo En casa de las Jojlakova No tardó en llegar a casa de las Jojlakova, una hermosa casa independiente, de dos plantas, construida en piedra: una de las mejores de la ciudad. Aunque la señora Jojlakova pasaba la mayor... Capítulo Desgarro en la sala Pero en la sala la conversación ya estaba a punto de concluir; Katerina Ivánovna era presa de una gran excitación, aunque se la veía decidida. Justo cuando entraban Aliosha y la señora Jojlakova, Iván... Capítulo Desgarro entre cuatro paredes Sentía, en verdad, una pena muy honda, como pocas veces había sentido antes. Se había lanzado a hablar y había «hecho el ridículo», ¡y para colmo en cuestiones amorosas! «¿Qué sabré yo de eso?... Capítulo al aire libre —El aire es tan puro, señor, mientras que en mi mansión está tan viciado, en todos los sentidos… Vayamos despacito, señor. Tengo mucho interés en que me preste atención. —También yo tengo algo muy... Capítulo Compromiso matrimonial De nuevo fue la señora Jojlakova la primera en recibir a Aliosha. Tenía prisa; había sucedido algo importante: el ataque de histeria de Katerina Ivánovna había derivado en un... Capítulo Smerdiakov con la guitarra Además, no tenía tiempo. Al despedirse de Lise, se le había ocurrido una idea. Una idea para dar cuanto antes, recurriendo a la astucia, con su hermano Dmitri, el cual, era evidente, procuraba evitarlo.... Capítulo Los hermanos se conocen Iván, en todo caso, no ocupaba un reservado. Se trataba simplemente de un lugar junto a la ventana, delimitado por un biombo; de todos modos, la gente no podía ver a los que estaban... Capítulo La rebelión —Tengo que hacerte una confesión —empezó Iván—: nunca he podido entender cómo es posible amar al prójimo. Precisamente es al prójimo, en mi opinión, a quien resulta imposible amar; solo es posible amar, en todo caso,... Capítulo El gran inquisidor —Tampoco aquí puedo pasarme sin un prólogo, quiero decir sin un prólogo literario, ¡uf! —se rió Iván—; ¡valiente autor estoy hecho! Verás, la acción transcurre en el siglo , y en esa época, aunque eso... Capítulo Bastante oscuro, de momento En cuanto a Iván Fiódorovich, después de separarse de Aliosha, se marchó a casa, a casa de Fiódor Pávlovich. Pero, extrañamente, sintió de pronto una angustia insoportable y, sobre todo, cada vez más intensa,... Capítulo Da gusto hablar con una persona inteligente También hablaba de ese modo. Nada más entrar en la sala, se encontró con Fiódor Pávlovich y le gritó, gesticulando: «Subo a mi cuarto; no vengo a verle a usted; adiós».... Capítulo El stárets Zosima y sus huéspedes Cuando Aliosha, con inquietud y pesar en el corazón, entró en la celda del stárets, se detuvo casi maravillado: en lugar de encontrarse al enfermo... Capítulo De la vida en Dios del reverendo hieromonje stárets Zosima, que partió a reunirse con su hacedor, compuesta a partir de sus propias palabras por Alekséi Fiódorovich Karamázov Información biográfica: a) Sobre la juventud del hermano del stárets... Capítulo De las conversaciones y enseñanzas del stárets Zosima e) Sobre el monje ruso y su posible sentido. Padres y maestros, ¿qué es un monje? En nuestros días, en el mundo ilustrado esta palabra algunos la pronuncian a modo... Capítulo Un tufo pestilente El cuerpo del padre Zosima, hieromonje y asceta, fue preparado para la inhumación de acuerdo con su rango. Como es sabido, los restos mortales de monjes y ascetas... Capítulo La ocasión No se equivocaba el padre Paísi, ni mucho menos, pensando que su «querido muchacho» iba a volver, y es muy posible que penetrara (si no hasta el fondo, sí con notable perspicacia) en el auténtico sentido... Capítulo La cebolla Grúshenka vivía en el barrio más populoso de la ciudad, cerca de la plaza de la Catedral, en casa de la viuda del comerciante Morózov, donde tenía alquilado un pequeño pabellón de madera en el patio.... Capítulo Caná de Galilea Era ya muy tarde para los usos del monasterio cuando Aliosha llegó al asceterio; el hermano portero le dejó pasar por una entrada especial. Habían dado ya las nueve, hora de retiro y descanso colectivo... Capítulo Kuzmá Samsónov Grúshenka, de camino a su nueva vida, había «ordenado» a Aliosha que le transmitiera a Dmitri su último saludo y le pidiera que recordara siempre su hora de amor, pero en... Capítulo Liagavy Así pues, tocaba «galopar», pero no tenía ni un kopek para los caballos, bueno, tenía dos grivny, pero nada más, ¡lo único que le quedaba de tantos años de bienestar! En casa tenía un viejo reloj de... Capítulo Minas de oro Ésta era, precisamente, la visita de Mitia de la que Grúshenka había hablado a Rakitin con tanto miedo. Estaba esperando la llegada de su «estafeta», encantada de que Mitia no hubiera ido ni ese día... Capítulo De noche ¿Adónde iba? Es sabido: «¿Dónde iba a estar ella más que en casa de Fiódor Pávlovich? Ha ido allí desde casa de Samsónov, ahora está claro. Toda esta intriga, todos estos engaños ahora quedan al descubierto»…... Capítulo Una decisión repentina Fenia estaba en la cocina con su abuela, las dos se disponían a acostarse. Confiando en Nazar Ivánovich, tampoco esta vez habían cerrado por dentro. Mitia entró corriendo, se abalanzó sobre Fenia y la agarró... Capítulo ¡Aquí estoy! Mientras tanto, Dmitri Fiódorovich volaba por el camino. Hasta Mókroie había poco más de veinte verstas, pero la troika de Andréi galopaba tanto que pudo recorrerlas en una hora y cuarto. La velocidad de la marcha... Capítulo El anterior e indiscutible Mitia se acercó a la mesa con sus pasos largos y rápidos. —Señores —empezó en voz alta, casi gritando pero tartamudeando en cada palabra—, yo… ¡no pasa nada! No teman —exclamó—, yo… de verdad,... Capítulo Delirio empezó casi una orgía, un gran festín. Grúshenka fue la primera en gritar pidiendo champán: «Quiero beber, quiero emborracharme como antes, ¿te acuerdas, Mitia, de cómo nos conocimos entonces aquí?». El propio Mitia parecía delirar y...Capítulo I . Fiódor Pávlovich Karamázov
Capítulo II . Despide al primer hijo
Capítulo III . Segundo matrimonio y segundos hijos
Capítulo IV . Aliosha, el tercer hijo
Capítulo V . Los startsy
Libro Segundo
Capítulo I . Llegan al Monasterio
Capítulo II . El viejo bufón
Capítulo III . Mujeres de fe
Capítulo IV . Una dama escéptica
Capítulo V . Así sea
Capítulo VI . ¿Para qué vivirá un hombre como éste?
Capítulo VII . Un seminarista con aspiraciones
Capítulo VIII . El escándalo
Libro Tercero
Capítulo I . En el pabellón del servicio
Capítulo II . Lizaveta la maloliente
Capítulo III . La confesión de un corazón ardiente
Capítulo IV . La confesión de un corazón ardiente
Capítulo V . La confesión de un corazón ardiente cabeza abajo
Capítulo VI . Smerdiakov
Capítulo VII . Una controversia
Capítulo VIII . Ante una copita de coñac
Capítulo IX . Los lujuriosos
Capítulo X . Las dos juntas
Capítulo XI . Otra reputación arruinada
Libro Cuarto
Capítulo I . El padre Ferapont
Capítulo II . En casa de su padre
Capítulo III . Se encuentra con unos escolares
Capítulo IV . En casa de las Jojlakova
Capítulo V . Desgarro en la sala
Capítulo VI . Desgarro entre cuatro paredes
Capítulo VII . Y al aire libre
Libro Quinto
Capítulo I . Compromiso matrimonial
Capítulo II . Smerdiakov con la guitarra
Capítulo III . Los hermanos se conocen
Capítulo IV . La rebelión
Capítulo V . El gran inquisidor
Capítulo VI . Bastante oscuro, de momento
Capítulo VII . Da gusto hablar con una persona inteligente
Libro Sexto
Capítulo I . El stárets Zosima y sus huéspedes
Capítulo II . La vida en Dios del reverendo hieromonje stárets Zosima
Capítulo III . De las conversaciones y enseñanzas del stárets Zosima
Libro Séptimo
Capítulo I . Un tufo pestilente
Capítulo II . La ocasión
Capítulo III . La cebolla
Capítulo IV . Caná de Galilea
Libro Octavo
Capítulo I . Kuzmá Samsónov
Capítulo II . Liagavy
Capítulo III . Minas de oro
Capítulo IV . De noche
Capítulo V . Una decisión repentina
Capítulo VI . ¡Aquí estoy!
Capítulo VII . El anterior e indiscutible
Capítulo VIII . Delirio