[1] El capítulo de Génova, en 1244.
[2] El manuscrito Vat. 7739, que data del siglo XVI, inserta en este lugar el episodio siguiente:
«El mismo día en que San Francisco, recién nacido, recibió el nombre de Juan, llegó un peregrino a pedir limosna a la puerta de la casa. El peregrino dijo a la criada que le dio la limosna: «Yo quisiera ver al niño que ha nacido hoy, y le ruego que lo traiga para verlo». La criada se excusó; pero él insistía diciendo que, si no, no se marcharía. Ella, enfadada, lo echó fuera y se metió en casa. La señora Pica, considerando el suceso, quedo admirada y mandó a la criada que mostrara el niño al peregrino. Así lo hizo. Y como Simeón en otro tiempo hizo con el Niño Jesús, ahora el peregrino, tomando con alegría y devoción al pequeño Francisco, dijo: «En esta calle han nacido hoy dos niños. El primero, es decir, éste, será de los mejores del mundo, y el otro, de los peores». Por lo que hace a Francisco, la cosa es evidente; por lo que hace al otro, es por lo menos un aviso para muchos».
¿A qué época se remonta la redacción de este episodio? Se encuentra en Bartolomé de Pisa (AF 4 p. 109), en De cognatione sancti Francisci de Arnaldo de Sarrant (MF 42 -1942- p. 125), en un manuscrito de fines del siglo XIII (AF 4 p. 108 n. 2 y en Antonianum 2 -1927- 116 p. 262).
De todas maneras, se trata de una interpolación manifiesta, que resulta todavía más sospechosa por las tentativas que se han hecho por identificar al segundo niño.
[3] La guerra entre Perusa y Asís duró de 1202 a 1209, interrumpida por varias treguas. Cf. 2 Cel 4 nota.
[4] Todos los detalles recogidos al principio de este capítulo por los Tres Compañeros son exactos. Arnaldo Fortini ha encontrado en los archivos municipales de Asís documentos que demuestran la existencia en Asís, hasta los siglos XV-XVI, de una cuadrilla de jóvenes que se reunían para comer, beber y cantar.
El jefe -o podestà- de esta cuadrilla era elegido y llevaba un bastón como insignia de su mando; debido a este detalle, la cuadrilla era llamada también la «Cuadrilla del bastón». El jefe tenía la potestad de obligar a pagar a uno de los comensales todos los gastos del banquete; mas para que este derecho no llegara a ser origen de excesos, los estatutos municipales habían ordenado que los gastos no debían pasar de 10 sueldos, bajo pena de una multa de 25 libras.
Parece claro que, eligiendo a Francisco como podestà de la cuadrilla, sus compañeros sabían que él, como gran caballero, pagaría la cuenta y que, antes de ordenar arbitrariamente el pago, trataría de pulsar la disposición de los amigos (cf. A. Fortini, Nova Vita di San Francesco II [Asís 1959] p. 115-29).
[5] Como la aprobación definitiva no se otorgó sino en 1253 y por Inocencio IV, el P. Van Ortroy ve en esta frase un anacronismo. Ya Paul Sabatier (De l’authenticité…, p. 21) ha refutado este reparo. Entre otros argumentos, él aduce que Inocencio IV en su encíclica Solet annuere, de 13 de noviembre de 1245, dirigida a las clarisas, emplea exactamente la misma frase de los Tres compañeros.
[6] Tomás de Celano añade estas palabas: «Se pensaba aquel hombre que los hermanos querían afincarse allí y añadir nuevas chozas a la existente» (1 Cel 44).
[7] Se trata de la Orden de las Señoras Pobres, que más tarde se llamó de las Clarisas, del nombre de Santa Clara.
[8] Se trata de la tercera Orden franciscana.
[9] Los Tres compañeros, que no han hablado más que de la restauración de la iglesia de San Damián, hacen también alusión, sin duda, a una iglesia dedicada a San Pedro y a la iglesia de Santa María de la Porciúncula.
[10] Murió pocos meses antes del concilio Lateranense IV, que se inició el 11 de noviembre de 1215.
[11] Cf. Jordán de Giano, Crónica 5-61.
[12] Inocencio III murió en Perusa el 16 de julio de 1216, y Honorio III fue elegido papa dos días después.
[13] Si se tiene en cuenta que esta bula es la Solet annuere, de 29 de noviembre 1223, y esta «otra Regla» es la que de ordinario se designa con el nombre de segunda Regla o Regla bulada, este párrafo contiene un anacronismo, porque en 1223 la provincia de Alemania había alcanzado ya un importante desarrollo (cf. Jordán de Giano, Crónica 19-30).
Esta es la opinión del P. Van Ortroy; pero Paul Sabatier (De l’authenticité… p. 22-30) ha demostrado que esta opinión contiene un error de perspectiva. Para quienes habían vivido estos primeros sucesos, la bula Quum dilecti, de 11 de junio de 1219, había tenido mucha más importancia que la bula Solet annuere, a pesar de que ésta era más solemne, pues estaba dirigida a los obispos de todo el mundo. De ella se trata aquí, y, por consiguiente, no hay en ello anacronismo alguno. Véase también S. Clasen, en Miscellanea Melchor de Pobladora 1 p. 64).
[14] Fue elegido papa el 19 de marzo de 1227, cinco meses y medio después de la muerte de San Francisco. Reinó más de catorce años, muriendo el 22 de agosto de 1241.
[15] Los sucesos evocados en el capítulo precedente tuvieron lugar en 1221; de aquí se salta directamente a la muerte de San Francisco en 1226, con un breve relato de las llagas. El silencio de la Leyenda de los tres compañeros sobre los acontecimientos intermedios plantea un problema, que no ha encontrado todavía una explicación satisfactoria.