Capítulo En el pabellón del servicio La casa de Fiódor Pávlovich Karamázov se encontraba lejos del centro de la ciudad, aunque tampoco en las afueras. Era bastante vetusta, pero tenía una fachada agradable:...
Libro Tercero
Capítulo Lizaveta, la maloliente Había en esto una circunstancia especial que impresionó profundamente a Grigori y que vino a confirmar definitivamente una sospecha desagradable y repugnante que había tenido. Esta Lizaveta la Maloliente era una muchacha de muy baja... Capítulo La confesión de un corazón ardiente. En verso. Aliosha, tras haber oído la orden que su padre le había gritado desde el coche mientras se iba del monasterio, permaneció un rato inmóvil, en medio de una gran perplejidad.... Capítulo La confesión de un corazón ardiente. En anécdotas. —Yo allí llevaba una vida disoluta. Nuestro padre decía hace poco que he gastado miles de rublos en seducir doncellas. Es una sucia invención, nunca ha sido así y, en... Capítulo La confesión de un corazón ardiente. Cabeza abajo. —Ahora —dijo Aliosha— conozco la primera mitad de este asunto. —La primera mitad la entiendes: es un drama y pasó allí. La segunda parte, en cambio, es una tragedia, y... Capítulo Smerdiakov De hecho, encontró a su padre todavía a la mesa. la mesa, como de costumbre, estaba puesta en la sala, aunque en la casa también había un auténtico comedor. Esta sala era la estancia más grande... Capítulo Una controversia Pero la burra de Balaam de pronto se puso a hablar. el tema resultó extraño: Grigori, por la mañana, al recoger unas mercancías en la tienda del comerciante Lukiánov, había oído la historia de un... Capítulo Ante una copita de coñac La discusión terminó pero, extrañamente, Fiódor Pávlovich, que antes se había divertido tanto, acabó de pronto con el ceño fruncido. con el ceño fruncido se atizó otra copita de coñac, que estaba... Capítulo Los lujuriosos Justo detrás de Dmitri Fiódorovich irrumpieron también en la sala Grigori y Smerdiakov. Ya en la entrada habían forcejeado con él para no dejarlo pasar (siguiendo instrucciones dadas por el propio Fiódor Pávlovich algunos días antes).... Capítulo Las dos juntas Pero Aliosha salió de la casa de su padre más abatido y decaído que cuando había entrado. Tenía la cabeza, también, como fragmentada y dispersa y, al mismo tiempo, sentía miedo de unir lo disperso... Capítulo Otra reputación arruinada Desde la ciudad hasta el monasterio había una versta, o poco más. Aliosha apresuró el paso por el camino, desierto a esa hora. Ya casi era de noche, resultaba difícil distinguir los objetos a treinta...Libro Tercero – Capítulo II . Lizaveta la maloliente
Libro Tercero – Capítulo III . La confesión de un corazón ardiente
Libro Tercero – Capítulo IV . La confesión de un corazón ardiente
Libro Tercero – Capítulo V . La confesión de un corazón ardiente cabeza abajo
Libro Tercero – Capítulo VI . Smerdiakov
Libro Tercero – Capítulo VII . Una controversia
Libro Tercero – Capítulo VIII . Ante una copita de coñac
Libro Tercero – Capítulo IX . Los lujuriosos
Libro Tercero – Capítulo X . Las dos juntas
Libro Tercero – Capítulo XI . Otra reputación arruinada